lunes, 21 de noviembre de 2011

"Romance de la Guardia Civil española" (versión de Marea)

Un guiño musical para este día duro previo al examen. Y un nuevo reto para cuando pase éste: ¿quién se atreve a actualizar algún otro tema de nuestro poeta?




Romance de la Guardia Civil Española

 

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.



¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas se conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.
Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche,
noche, que noche nochera.



¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.
Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo se les antoja
una vitrina de espuelas.


La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entraron a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de moneda.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.
En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la guardia civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas;
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.
¡Oh ciudad de los gitanos!
La guardia civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.


lunes, 14 de noviembre de 2011

Verde que te quiero verde

Toni Demuro (Tree 222)
"Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana, 
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas"

 El verde es el color de "Románce sonámbulo" y dota de carácter simbólico a todo el poema.

"Este color es también un marco cromático, le envuelve en su estructura circular: el verso se repite al principio y final de la composición, que termina y comienza en el mismo punto, como un círuculo. Verdes son las carnes y el pelo de la muchacha.  El olor que trae el viento es "de hiel, de menta y de albahaca", tres sustancias de color verde.  El color verde del mar se asocia con la misma función simbólica.. (...) Hay un sonambulismo que envuelve en verde misterio a  la narración."  (Guía de lectura de Esperanza Ortega, ed. Austral).

Aunque el verde es el color más destacado en los poemas de Lorca, vale la pena insistir en el valor simbólico de cada uno de los colores que aparecen en este gráfico. Puedes ver su interpretación en el estudio sobre los símbolos del Romancero gitano de Rosario Martínez Galán:





sábado, 12 de noviembre de 2011

La seducción de la luna

Josema Carrasco
"La noche su puso íntima
como una pequeña plaza"
 ("Romance sonámbulo")

En la poesía lorquiana la luna tiene una presencia constante para recrear los matices emotivos que caracterizan a la muerte. Su inclusión en el Romancero gitano es una especie de leit motiv funesto que logra poetizar uno de los temas e inquietudes más característicos de Lorca. Entre los romances que incluyen el símbolo de la luna podemos destacar los siguientes:



Más sobre símbolos en el nuevo enlace de la barra lateral: El Simbolismo en el Romancero gitano.


Este tema de Mecano, "Hijo de la luna" , recrea algunos de los elementos del romance introductorio "Romance de la luna, luna" (el montaje de imágenes resulta también sugerente). 




Taller de Creación:
  • Si te ha gustado, te propongo que realices una presentación de diapositivas con el "Romance de la luna, luna". Cada imagen puede corresponder a cuatro versos del romance.
  • ¿Te atreves con una ilustración? 
  • Otra opción puede ser ponerle música. ¡A ver si nos sorprendes!
¿Qué te parece la versión de Camarón de la Isla?

Lorca nos presenta su obra

En su conferencia sobre el Romancero gitano, Lorca afirma su compromiso poético con la Andalucía invisible y antifolclórica, ajena al tópico gitano. La Pena, gran tema del libro, aparece como protagonista principal:

"El libro es un retablo de Andalucía, con gitanos, arcángeles, planetas, con su brisa judía, con su brisa romana, con ríos, con crímenes, con la nota vulgar del contrabandista y la nota celeste de los niños desnudos de Córdoba que burlan a San Rafael. Un libro donde apenas si está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve. Y ahora lo voy a decir. Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco, donde no hay ni una chaquetilla corta, ni un traje de torero, ni un sombrero plano, ni una pandereta; donde las figuras sirven a fondos milenarios y donde no hay más que un solo personaje, grande y oscuro como un cielo de estío, un solo personaje que es la Pena, que se filtra en el tuétano de los huesos y en la savia de los árboles, y que no tiene nada que ver con la melancolía, ni con la nostalgia, ni con ninguna otra aflicción o dolencia del ánimo; que es un sentimiento más celeste que terrestre; pena andaluza que es una lucha de la inteligencia amorosa con el misterio que la rodea y no puede comprender".

Afirma también su deuda con la tradición del romance nuevo o artístico, neopopulista, y explica la aportación de su obra a este panorama: la transformación del romance narrativo en romance lírico:

"Desde el año 1919, época de mis primeros pasos poéticos, estaba yo preocupado con la forma del romance, porque me daba cuenta que era el vaso donde mejor se amoldaba mi sensibilidad. El romance había permanecido estacionario desde los últimos exquisitos romancillos de Góngora, hasta que el Duque de Rivas lo hizo dulce, fluído, doméstico, o Zorrilla lo llenó de nenúfares, sombras y campanas sumergidas.
El romance típico había sido siempre una narración, y era lo narrativo lo que daba encanto a su fisonomía, porque cuando se hacía lírico, sin eco de anécdota, se convertía en canción. Yo quise fundir el romance narrativo con el lírico sin que perdieran ninguna calidad, y este esfuerzo se ve conseguido en algunos poemas del Romancero, como el llamado “Romance sonámbulo”, donde hay una gran sensación de anécdota, un agudo ambiente dramático, y nadie sabe lo que pasa, ni aun yo, porque el misterio poético es también misterio para el poeta que lo comunica, pero que muchas veces lo ignora"
[...]

Y tampoco olvida una evidencia: "De un poema se puede estar hablando mucho tiempo, analizando y observando sus aspectos múltiples". 
Nosotros dedicaremos unas pocas clases, cinco o seis,  a valorar los aspectos temáticos y formales más interesantes del Romancero gitano. ¡Confío en que sean suficientes!

jueves, 10 de noviembre de 2011

La trayectoria poética de Lorca

Incorporo nuevo enlace en la barra lateral que constituye un apoyo fundamental para el tema que introducimos hoy: La obra poética de Federico García Lorca.
En esta ocasión es la profesora Raquel Pelayo Sánchez la que ofrece en su "Blog de Lengua y Literatura" una entrada completísima con muchas referencias musicales y enlaces interesantes.
Imprescindible.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Las Vanguardias


Incluyo en los enlaces una estupenda recopilación de María Foz Tomás, profesora de Secundaria del área de Lengua castellana y Literatura, alojada en CATEDU.  Se trata de un completo documento con imágenes, vídeos, textos y audios que os permitirá comprender mejor el espíritu de ruptura radical que supusieron las vanguardias.
E n este enlace puedes acceder a más textos. Y en este a la presentación didáctica de Materiales de lengua.

El siguiente documental resume los rasgos más significativos de estos movimientos rupturistas:


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Superación del Modernismo: La Edad de Plata

Entre los artistas y escritores con más talento, el Modernismo fue perdiendo progresivamente prestigio y, finalmente, este movimiento artístico se agotó. Al principio el Modernismo era una novedad, pero a fuerza de repetir los mismos temas, el exceso de sentimentalismo y, sobre todo, la obsesión de buscar la belleza en jardines y objetos preciosos, este estilo fue tildado por los artistas más críticos de «cursi».
De hecho los grandes artistas modernistas como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Valle-Inclán abandonaron este movimiento y desarrollaron posteriormente una obra personal de gran originalidad y calidad literarias.
El desprestigio del Modernismo afectó fundamentalmente a la corriente parnasiana, no así al Simbolismo, que es una corriente universal y permanente del arte.
A partir del Modernismo, la literatura española alcanzó tal calidad estética, que este periodo se conoce como Edad de Plata (1914-1936). En la literatura española la superación del Modernismo pasó por las tres etapas siguientes: