jueves, 3 de mayo de 2012

Salid, hombres

Toni Demuro

Calentando motores para la prueba final de comentario de texto, hemos abordado el análisis de esta columna. En este enlace, para que os sirva de referencia y de modelo, os dejo una propuesta de redacción.


            Ya ha pasado el día internacional de la mujer. Si se escribe con mayúsculas aún se ve más trascendente. Miren si no: Día Internacional de la Mujer. Todos estamos de acuerdo. Todos queremos equipararnos. Nosotras y vosotros. Pero es imposible mientras el sistema de selección laboral siga siendo el mismo. Los puestos de trabajo no discriminan por el sexo, faltaría más, pero las pruebas valoran características masculinas como la agresividad y el análisis en lugar de valorar la intuición, la empatía o una manera de pensar más panorámica y menos obsesiva, propia de las mujeres. Pero yo voy a otra cosa,
                No hace mucho, Eva Hache entrevistó al genial Saramago en La noche Hache. Yo, que soy admiradora de Eva desde sus monólogos en la Paramount Comedy, y ando enamorada de Saramago desde que lo vi en un aeropuerto correr hacia su mujer para besarla con denuedo y ansia, me senté a ver la entrevista. El caso es que, entre risas y chistes de uno y otro, Saramago dijo algo que yo dejé en manos de Eva. Pero el tiempo pasa y no veo que la televisiva Eva haga uso de la idea saramagoniana. Así que una servidora la transcribe en este periódico, que es conocido por el mundo mundial. Dijo Saramago, mi amor, respondiendo a una risita inquietante de la inquieta Eva: “Las mujeres no han de hacer nada contra la violencia sexista. Son los hombres los que han de hacerlo. Ellos han de salir en manifestación, aquí y allá. En Madrid, en Barcelona, en Sevilla, en Lisboa, por todo el mundo. Los hombres han de llenar las calles, diciendo No a la violencia contra la mujer. Han de salir día tras día. Verá que cada vez se van añadiendo más hombres, de todas las cataduras, de todas las clases sociales. De tal manera que quien no salga empezará a sentirse señalado. Las mujeres sólo tenéis que mirar desde los bordillos, desde los balcones y ventanas. Todo lo más, si alguna quiere, será echar flores”.
                Eso dijo Saramago, mi amor, con su acento lisboeta, entre dulzón y picaruelo. Eva Hache abrió más los ojos, si cabe, y la boca, y todos nos reímos. Saramago, mi amor, parecía un hombre, una mujer y un niño. Lo normal en un genio. Como digo arriba, esperé y esperé a que brotara la idea que sembró el genio y como veo que no brota, desde esta columna me hago su vocera: Salid, hombres, a la calle. A media tarde, dejad vuestra ocupación, sea la que fuere, y salid en silencio, con un movimiento denso y callado, como de hormiguero, o de desmoronamiento de arena. Proclamad desde vuestra presencia unánime, basta ya de violencia contra la mujer. Nosotras sabremos mirar calladitas, radiantes y modosas, para que ni curas ni imanes puedan decir ni mu acerca de la lengua femenina. Palabra de mujer.
( Luchy Núñez,  en Metro 23/03/2005)


Toni Demuro

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