domingo, 15 de noviembre de 2009

"El olvido del amor se cura en soledad"

Esta mañana al encender la televisión, Jaime Urrutia y Amaral me recordaban con sus magníficas voces que "Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán/ y por los dos sabrás/que el olvido del amor se cura en soledad".

Para toda una generación, Soria está asociada a este soberbio tema, que recupero a través de Google para que también lo disfrutéis vosotros:




' CAMINO SORIA '

"Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
en la vida un lugar
donde el tiempo pasa cadencioso y sin pensar
y el dolor es fugaz.
A la ribera del Duero
existe una ciudad
si no sabes el sendero
escucha esto:
Lentamente caen las hojas secas al pasar
y el Cierzo empieza a hablar.
En una tibia mañana el sol asoma ya
no llega a calentar.
Cuando divises el monte de las Ánimas
no lo mires, sobreponte
y sigue el caminar.
Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán
y por los dos sabrás
que el olvido del amor se cura en soledad,
se cura en soledad.
A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.
Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.
Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
camino Soria.
A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.
Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.
Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
pasiones y demás.
Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
lentamente caen las hojas secas al pasar,
Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán,
que el olvido del amor se cura en soledad.
Camino Soria, camino Soria cami-camino Soria,
camino-camino-camino Soria, camino Soria (Soria Soria)"


Fuente: musica.com
Gabinete Caligari


viernes, 13 de noviembre de 2009

Pon a prueba tus conocimientos sobre Antonio Machado

Ya has estudiado el tema propuesto sobre Antonio Machado, has leído algunos de sus poemas e incluso has visto algunos documentales sobre el autor.


¿Crees que has comprendido lo fundamental sobre la figura de nuestro poeta? Te propongo un pequeño reto:



Autoevalúate con las treinta cuestiones de la prueba interactiva realizada por Aula de Letras .

No te precipites y estudia primero, porque el corrector es muy exigente y no admite varios fallos seguidos.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Primera aproximación a la figura de Machado

"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero".

(Campos de Castilla, 1912)

El primer contacto con la figura de Machado nos lleva a una aproximación biográfica, que permita después entender las claves de sus poemas. Este vídeo hace un oportuno repaso que puede ayudarte a recordar los episodios destacados de su vida.



Otros documentales que te pueden interesar :

El juego realidad/ficción

Hoy hemos leído en clase el fragmento de Niebla en que Augusto acude a hablar con Unamuno y éste le desvela que su vida no le pertenece, ya que sólo es un personaje "nivolesco". Unamuno está trasponiendo a la literatura las relaciones del hombre con Dios.

Este juego realidad/ficción podemos encontrarlo en algunas películas, como en Más extraño que la ficción (Marc Foster, 2007). En ella el protagonista descubre que su vida está siendo contada por una famosa escritora que atraviesa una crisis creativa. Después de consultar a un profesor de literatura, que le asegura que las obras de esta escritora suelen acabar en tragedia, decide ir en su busca para pedirle que no le mate.


En El show de Truman (1998) el protagonista de un programa de televisión  también se rebela frente a su "creador":
 


Os invito a leer el capítulo completo del pasaje que hemos comentado en clase (los muy atrevidos podéis leer la obra completa ). Resulta conmovedora la rebeldía del personaje contra su autor y contra el destino que este ha trazado para él:
"No puede ser, Augusto, no puede ser. Ha llegado tu hora. Está ya escrito y no puedo volverme atrás. Te morirás. Para lo que ha de valerte ya la vida...
––Pero... por Dios...
––No hay pero ni Dios que valgan. ¡Vete!
––¿Conque no, eh? ––me dijo––, ¿conque no? No quiere usted dejarme ser yo, salir de la niebla, vivir, vivir, vivir, verme, oírme, tocarme, sentirme, dolerme, serme: ¿conque no lo quiere?, ¿conque he de morir ente de ficción? Pues bien, mi señor creador don Miguel, ¡también usted se morirá, también usted, y se volverá a la nada de que salió...! ¡Dios dejará de soñarle! ¡Se morirá usted, sí, se morirá, aunque no lo quiera; se morirá usted y se morirán todos los que lean mi historia, todos, todos, todos sin quedar uno! ¡Entes de ficción como yo; lo mismo que yo! Se morirán todos, todos, todos. Os lo digo yo, Augusto Pérez, ente ficticio como vosotros, nivolesco lo mismo que vosotros. Porque usted, mi creador, mi don Miguel, no es usted más que otro ente nivolesco, y entes nivolescos sus lectores, lo mismo que yo, que Augusto Pérez, que su víctima...
––¿Víctima? ––exclamé.
––¡Víctima, sí! ¡Crearme para dejarme morir!, ¡usted también se morirá! El que crea se crea y el que se crea se muere. ¡Morirá usted, don Miguel, morirá usted, y morirán todos los que me piensen! ¡A morir, pues!
Este supremo esfuerzo de pasión de vida, de ansia de inmortalidad, le dejó extenuado al pobre Augusto.
Y le empujé a la puerta, por la que salió cabizbajo. Luego se tanteó como si dudase ya de su propia existencia. Yo me enjugué una lágrima furtiva".

Como veis, Niebla sigue siendo una lectura interesante, moderna en su planteamiento, que nos enfrenta a interrogantes que no nos dejan indiferentes. Augusto nos pone frente al espejo de nuestra propia existencia.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Direcciones del Modernismo


Podemos considerar dos vertientes importantes en el Modernismo, que corresponderían a la evolución de Rubén Darío: la primera época, que llega hasta Prosas profanas (1896), y la segunda, a partir de entonces.

Aquí tienes dos poemas muy distintos de este poeta. Frente a la poesía extrovertida y preciosista de la "Sonatina" asistimos en "Lo fatal" a una expresión intimista llena de angustia vital.





(Procedencia de la imagen)

Sonatina

La princesa está triste... ¿que tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el Príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardias,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste),
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

“Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor.”

RUBÉN DARÍO, Prosas profanas (1896)

Poema en audio: Sonatina de Rubén Darío por Gemma Cuervo



Lo fatal

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de estar vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos...

RUBÉN DARÍO, Cantos de vida y esperanza.

Poema en audio: Lo fatal de Rubén Darío por Juan Gelman

Yo soy aquél es el poema que sirve de prólogo a Cantos de vida y esperanza. Según algunos estudiosos de Darío, con el verso inicial de este poema (Yo soy aquél que ayer no más decía) empieza la segunda etapa de su creación literaria. En español este verso se ha convertido en una nostálgica forma de decir que ya no somos lo que éramos. La autocrítica presente en la primera estrofa de Yo soy aquél hizo que muchos creyeran que hubo dos etapas distintas de la obra de Darío: en la primera se hubiera interesado más por la forma, en la segunda hubiera estado acosado por inquietudes artísticas y existenciales. Hoy los críticos creen que en los Cantos de vida y esperanza sólo se hace explícito lo que aparecía implícito en los libros anteriores: su angustia ante un universo absurdo, la fútil búsqueda de un ideal estético, la sensación de vacío interior, la engañosa naturaleza del lenguaje y la decepcionante consecución del amor erótico. En las dos etapas Darío expresa lo mismo, sólo que con diferentes convenciones poéticas.

YO SOY AQUEL (fragmento)
Yo soy aquel que ayer no más decía 
el verso azul y la canción profana, 
en cuya noche un ruiseñor había 
que era alondra de luz por la mañana.

El dueño fui de mi jardín de sueño, 
lleno de rosas y de cisnes vagos; 
el dueño de las tórtolas, el dueño 
de góndolas y liras en los lagos;

y muy siglo diez y ocho y muy antiguo 
y muy moderno; audaz, cosmopolita; 
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo, 
y una sed de ilusiones infinita.

En mi jardín se vio una estatua bella; 
se juzgó mármol y era carne viva; 
una alma joven habitaba en ella, 
sentimental, sensible, sensitiva.