domingo, 13 de mayo de 2012

La integración social

Los cachorros, obra de Mario Vargas Llosa que hemos comentado en clase, puede interpretarse como una crítica a la presión que la sociedad ejerce sobre el individuo diferente.
Los cachorros es una parábola de la integración social.  El protagonista fracasa en el proceso de "integración" porque es diferente a los demás. Una sociedad machista, como lo era la sociedad limeña de los años 50, rechaza a este muchacho castrado y lo califica de homosexual.
La sociedad, de alguna manera, moldea al individuo, le impone sus normas. Desde pequeños interiorizamos los modelos dominantes y advertimos los peligros que amenazan (en forma de rechazo y exclusión) al que no encaje en ellos u ose transgredir las "normas".

En el debate que surgió en clase a partir de la lectura, pensabais de forma bastante generalizada que en nuestra sociedad no se hubiera producido esta limitación tan desgarradora. Cuéllar tendría hoy en día a vuestro parecer una mayor amplitud de miras, no se hubiera condicionado tanto por su entorno.



Justamente, el viernes pasé un corto en 2º ESO, "Vestido nuevo", que me consta que ha dado juego para reflexionar en clase.  En él un niño aprovecha la fiesta de Carnaval para hacer lo que más le gusta, disfrazarse. Aunque la actividad está programada para la tarde, él aparece en clase con un vestido de su hermana. El revuelo que se arma resulta a todas luces desproporcionado y pone de manifesto la violencia con la que cualquier grupo humano impone las reglas del juego. Todo niño ha interiorizado lo peligroso que es saltárselas: la diferencia  aboca al rechazo más absoluto y a la incomprensión.
Tengo que decir que mis alumnos de Taller de lengua no pudieron empatizar con la actitud del niño y lo condenaron, al igual que sus propios compañeros de clase. Un motivo más para la reflexión.

Os dejo el vídeo para que juzguéis por vosotros mismos:

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